viernes, 7 de noviembre de 2014

Historia de una estafa.



HISTORIA DE UNA ESTAFA
Hay mucho miedo respecto a determinadas propuestas de expropiación (recuperación de lo que es nuestro) planteadas por la izquierda en los últimos meses. Mucha gente piensa que esto son propuestas de radicales desconocedores de la economía y los sectores de los que se habla. Vamos a centrarnos en el sector eléctrico para ver si somos unos radicales iletrados o nos están comiendo la merienda.

Vamos a partir de un análisis muy simple; queremos comprobar si las privatizaciones son eficientes. Desde la privatización del sector eléctrico el precio ha subido de unos 35€/MWH en 1998 hasta unos 55€/MWh de media en 2013. Luego ya conocemos la conclusión final de este artículo.



¿Por qué ha pasado esto con los precios? Primero habría que explicar un poco cómo funciona el sector. Hay básicamente 4 tipos de agentes:

1. Generadores: estos producen la electricidad. A su vez son de dos tipos:
  • Régimen Ordinario: usan tecnologías tradicionales y en teoría venden sin ayudas (veremos que en la práctica esto es mentira). Entran en el mercado eléctrico.
  • Régimen Especial: usan tecnologías renovables o de alta eficiencia y tienen (más bien tuvieron) ciertas ayudas para implantarse. Cobran primas por su generación.
2. Transportistas: solo hay uno en España, Red Eléctrica de España (REE) que es un ente cuasi público, aunque con forma de SA. Lleva la electricidad de los grandes productores hasta ciudades y pueblos. Cobra peajes.

3. Distribuidores: Empresas privadas que reparten la electricidad por las poblaciones hasta los consumidores finales. Cobran unos costes regulados por el gobierno. 

4. Empresas comercializadoras. Compran la energía en el mercado y pagan peajes y costes de distribución para vender a clientes finales (excepto aquellos que tienen la Tarifa de Último Recurso). Obtienen un margen comercial.
 


Aparte del total de energía, hay que tener en cuenta una particularidad de este sector: no se puede hacer llegar cualquier cantidad de energía a cualquier punto, de forma que es necesario tener aseguradas una serie de instalaciones en los diferentes lugares de gran consumo. Es similar a transportar grandes cantidades de agua de un punto a otro, las tuberías (red de transporte) limitan los movimientos. Por eso, tradicionalmente se paga por potencia instalada; es decir por el mero hecho de tener la instalación en un sitio aunque no produzca.

¿Cómo funciona el mercado actual? Cada hora los generadores en Régimen Ordinario ofertan cantidades de energía a los precios que quieren. El total de la energía se paga al precio de la más cara necesaria para cubrir la demanda.
Formación del precio de mercado en Régimen Ordinario:


Aquí es donde primero nos la colaron con el mercado libre. Antes, existía un esquema de generación similar que pagaba un precio próximo al medio; este recibía el nombre de Marco Legal Estable. Hay que añadir que los costes de producción se auditaban, cosa que ahora no ocurre. Además, como ningún gobierno quería asumir el coste electoral de la subida del precio por esta causa, las diferentes tarifas reguladas seguían considerando el precio medio en lugar del de mercado, raíz del déficit de tarifa. Esto ocurre desde 1998, origen mismo del mercado (liberalización del sector eléctrico), y ha permitido controlar la inflación a los diferentes gobiernos a costa de aumentar los gastos financieros del estado.
Formación del precio de mercado en Régimen Ordinario: